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La agenda literaria de Gran Canaria

Poesía en el LPA FILM FESTIVAL 2016

Poesía en el LPA FILM FESTIVAL 2016

La mera entrada al cine, esa voluntad de sumergirse en una oscuridad ficticia y compartida, con el fin de entregarse al fruto de la imaginación del otro es, de por sí, un ritual poético. Pero, en ocasiones,  más allá de encontrarla en las butacas, la poesía se convierte en un verdadero personaje, un feliz instigador que logra que, nada más salir de la sala, queramos recuperar los textos que nos han conmovido. Por ello, queremos compartir dos referencias de este género de las que hemos podido disfrutar en dos de los filmes que concursan en la Sección Oficial del 16º Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.

En primer lugar, hablamos de Kaili Blues, ópera prima del director chino Bi Gan. La película da comienzo en una precaria clínica ubicada en Kaili (en la provincia de Guizhou, al suroeste de China), en la que trabajan dos doctores, Chen Seng (Chen Yongzhong) y Guang Lian (Zhao Daqing). Ambos viven como fantasmas hasta que uno de ellos, Chen, decide cumplir el deseo de su madre fallecida y emprender un viaje en tren en busca del hijo abandonado por su hermano, llevando, además, un importante encargo de su compañera de trabajo. De camino, Chen atraviesa un extraño pueblecito llamado Dangmai, donde el tiempo no es lineal y las vidas de las personas se complementan entre sí. Allí se detendrá y podrá sentir el pasado, el presente y el futuro.


Fotograma de Kaili Blues

Fotograma de “Kaili Blues”.



Durante el trayecto escuchamos una enigmática voz en off que va recitando versos atribuidos al personaje principal, Chen. Los poemas tienen un caracter neblinoso que nos trasladan a una atmósfera paralela, compañera de viaje del protagonista.  Versos como  “He construido mi nuevo hogar/en los ojos de un pájaro” o “Las enzimas humanas son testarudas. Las enzimas del alma son como nenúfares” sugieren un biografía alternativa, inconclusa, posiblemente nonata, de la que tenemos que asumir gran parte de la responsibilidad creadora. Pues bien, estos sensacionales poemas surrealistas y oníricos son obra del director del filme, pertenecientes a la antología de poemas “Roadside Picnic” (Lubian yecan, 路邊野餐) que es, además, el título chino de Kaili Blues. Sin embargo, el título con el que Bi Gan quiso bautizar inicialmente su primera película no era tal sino Huang ran lu, la traducción china del Libro del desasosiego de Fernando Pessoa (editado en España por Acantilado) pero esta opción fue rechazada por los censores al ser considerada como excesivamente pesimista (Fuente: Cinesmacope).



Cartel de "Kaili Blues".

Cartel de “Kaili Blues”.

 

“Roadside Picnic” comparte título con el de la famosa novela de ciencia ficción escrita por  Arkadi y Borís Strugatski, traducida al castellano como Picnic extraterrestre (y también publicada como Picnic al borde del camino). La novela fue adaptada libremente para el cine por Andréi Tarkovski con el título de Stalker (1979). La editorial Gigamesh la reeditó con el título Stalker: Picnic extraterreste en el 2015.

Fotograma de "Cómo funcionan casi todas las cosas".

Fotograma de “Cómo funcionan casi todas las cosas”.

En otra ópera prima, la del argentino Fernando Salem, “Cómo funcionan casi todas las cosas” volvemos a descubrir una alusión poética. La película de Salem narra la historia de Celina (Verónica Gérez), una joven que trabaja en una casilla de peaje en una ruta remota en un desierto de la provincia de San Juan, Argentina. Pocos días antes de Navidad, su padre muere y entonces ella dedice ponerse a vender enciclopedias para ganar dinero y viajar a Italia para encontrar a su madre.

En el trascurso de la película, uno de los personajes, acaso el más inesperado, mirando directamente a cámara, recita el siguiente poema en recuerdo a otro de los personajes:


¡Avanti!


Para Don Félix J. Tettamanti


Si te postran diez veces, te levantas,
otras diez, otras cien, otras quinientas.
No han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.

Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se rompen las garras de la suerte.

¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de la muerte!


¡Avanti! pertenece al libro Siete sonetos medicinales (1907) escrito por Pedro Bonifacio Palacios (1854-1917), conocido como Almafuerte, el más popular de sus  pseudónimos. Palacios fue calificado por Jorge Luis Borges como el primer poeta argentino.

Por último, les dejamos con el siguiente archivo de audio (Fuente: Repositorio Institucional de la UNLP) en el que podemos escuchar la conferencia de Borges en la que habla del poeta, describe la época en la que escribió, su mirada del mundo, su “desventura de ser poeta” y recita algunos de sus versos.



Jorge Luis Borges habla sobre el poeta Almafuerte     

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Cartel de “Cómo funcionan casi toda las cosas”.

 

 

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